Ricardo Guerrero Portilla
Rector
31/07/2007
Cuando el país se encuentra transitando por uno de sus senderos históricos más importantes de las últimas décadas, dentro del cual no somos testigos o invitados de piedra, sino caminantes forjadores de esa historia, es que hoy nos reunimos, en la casa del Foro Nacional, para llevar a cabo una de las ceremonias más solemnes y trascendentales en la vida de todo aquel que escogió el camino del esfuerzo y el sacrificio en el estudio.
En el decir de Debravo:
“¡ Hoy he encontrado a un hombre caminando ¡
Sin apoyarse en nadie, caminando.
Sin que hubiese camino, caminando,
Como si no quisiese llegar tarde,
Caminando.!
Así es como el Búho Real, emblema de sabiduría y paciencia de nuestra universidad, con su poderosa visión, les ve a todos ustedes graduandos el día de hoy.
A partir de esta solemne ceremonia, donde formalmente les presentamos a la sociedad costarricense como profesionales, les vemos como hombres y mujeres caminando sin apoyarse en nadie, confiando en que la luz del conocimiento les alumbrará siempre el camino, y en caso de no existir ese camino, siempre estarán caminando para abrirlo con el fuego incandescente del sol de la sabiduría, la templanza y la tolerancia, porque ustedes, en sus diferentes grados o títulos se han formado para no llegar tarde al compromiso con sus familias, con la patria y con la historia, ...siempre caminando dentro del esfuerzo y el sacrificio por el estudio. En palabras de don Edgar Cervantes:
“Hoy dejan de ser estudiantes para pasar a ser estudiosos.”
Tal y como lo dijéramos en la graduación pasada, especial mención requieren los graduandos de Maestría, pues uno de los sueños académicos del pertinaz Búho, desde hace ya varios años, ha sido poder colaborar, de una manera visionaria, con el mejoramiento de la Administración de Justicia.
La Corte, bajo la presidencia del Dr. Luis Paulino Mora Mora, cambiando de paradigma, ha optado por el modelo de otorgar las responsabilidades o funciones administrativas de los Despachos Judiciales a los profesionales en ciencias administrativas. Históricamente estuvieron en manos de los abogados. Sin embargo, como suele suceder, todo cambio produce temores y reacciones negativas, más cuando, se pretende cambiar una tradición de data cuña.
Generalmente, en estos procesos de cambio, el éxito depende del trabajo de inducción y convencimiento de las partes, del manejo de la inteligencia emocional corporativa, que lleve al cambio actitudinal.
Principio fundamental del trabajo interdisciplinario es el respeto por el ámbito de competencias, conocimientos y responsabilidades de cada profesional. Pero, como en toda relación humana, esto no es fácil, más cuando, ese cambio puede malinterpretarse como el despojo de funciones que nos corresponden en exclusiva, ...¡ por tradición !
Problemática parecida ha tenido que enfrentar la Corte, por lo que su Presidente a principios del 2004, nos planteó la necesidad de capacitar, en administración y derecho, al unísono, un grupo de funcionarios judiciales.
Así, a finales del 2005, dentro del modelo “Ayudar – Ayudándonos”, que predica nuestra universidad, se inició un programa de Maestría en Administración y Derecho Empresarial (MADE) para 21 funcionarios judiciales: 10 administradores y 11 abogados, de los cuales la Corte becó a cinco administradores y a cinco abogados, cubriéndoles el 50% del costo de sus estudios. Por su parte, la Escuela Libre de Derecho otorgó una beca similar a cinco administradores y a seis abogados. El otro cincuenta por ciento de los costos, más los gastos adicionales, han sido cubiertos mediante el esfuerzo y sacrificio de cada uno de los funcionarios judiciales.
El visionario Búho y creemos, que también Temis, la diosa griega de la justicia, de igual manera, se deben sentir satisfechos, por cuanto todos los becarios superaron exitosamente y con excelente rendimiento todos los cursos del programa y hoy, están por subir a este atrio, a recibir su Diploma con el grado académico de Maestría, nueve funcionarios, abogados y administradores. ¡ Felicidades a ustedes y a sus familias
Estamos seguros de que estos funcionarios están en capacidad de romper con los paradigmas del retroceso y, en armonía y con absoluto respeto de sus profesiones, podrán desempeñar sus propias funciones en aras del mejoramiento de la administración de justicia. La herramienta está en sus manos, el cambio de actitud determinará el resto.
A propósito de herramientas, dentro de ese sendero nuevo de la historia del que somos participes, llama poderosamente la atención al Búho universitario, el hecho de que un tema como la ratificación de un Tratado de Libre Comercio, que podría, en el acontecer y cotidianidad de un país, ser calificado como un trámite trivial, salvo eventualmente por su sesgo ideológico, se haya convertido hoy en el gran tema de discusión, como si de su aprobación o rechazo dependiera efectivamente el futuro de la Patria.
Este Tratado, como cualquier otro, no representa otra cosa que una herramienta más para utilizar y para caminar, aunque no haya camino, en pos del desarrollo de un país.
No es cierto que su o no aprobación, tal y como apocalíptica y engañosamente, algunos que solo pretenden llevar agua a los molinos de sus mezquinos intereses, vaya a producir un armagedón republicano.
Como cualquier herramienta, los frutos que ella produzca, estarán condicionados al talento, la habilidad y la inteligencia con la que se le utilice. Per se no producirá, ni buenos ni malos resultados.
De igual manera, si no se contara con la herramienta, seguirán siendo siempre el talento, la habilidad y la inteligencia, las que nos permitirán seguir caminando aunque no haya camino.
Amén del discurso ideológico que se encuentra en el substrato de la discusión, la visión profunda del Búho universitario le permite escudriñar, que esta aparente polarización social que ha producido el tema, en realidad, no es ni más ni menos que la punta de un iceberg de reclamo de participación ciudadana, pues tanto los que están a favor, como los que están en contra de la ratificación del Tratado, tienen como común denominador, el deseo de la participación ciudadana en la toma directa de decisiones, independientemente de la política partidista .
Este fenómeno, no es otra cosa que la respuesta de la ciudadanía ante el autismo de una gran parte de la clase política, dentro de la cual no solo se deben ubicar a los políticos de tradición, aunque no necesariamente de carrera, sino también a los sempiternos dirigentes sindicales, ya que tanto unos como otros han secuestrado, de una u otra forma, a la sociedad civil dentro de una burbuja de “Estado- Administración”, burocrático, ineficiente, entrabador y corrupto, que pone trabas a la sociedad que quiere superar el status quo que solo les beneficia a ellos.
En los últimos sesenta años, bajo el prurito de combatir la corrupción, se ha partido de la premisa de que los funcionarios públicos son corruptos –lo cual no es del todo cierto-, por lo que se deben establecer toda clase de controles, dándole extrema y perversa aplicación al principio de legalidad, a los procedimientos y requisitos administrativos. Mientras por otra parte, se desarrolló la prevalencia de los mandos medios, quienes son realmente los que ejercen el poder, pues sin la consulta o la autorización de ellos no se mueve un dedo en la Administración Pública, o todo se entraba.
Además, se establece, a mediados de los noventa, una Contraloría General de la República con potestades de control a priori, y una Procuraduría General de la República con dictámenes vinculantes para toda la Administración Pública. Ello, junto con la Sala Constitucional, la Defensoría de los Habitantes como órganos de control externo, más un reglamento caduco y alambicado en la Asamblea Legislativa, dan nacimiento al fenómeno que hemos denominado “INGOBERNABILIAD”. Ha desaparecido la discrecionalidad de la Administración Pública, poniéndosele “la cereza al pastel” con las leyes “Contra la Corrupción y el Enriquecimiento Ilícito” y la “General de Control Interno”.
El Dr. Rubén Hernández Valle nos dice:
“A partir de este momento (mediados de los novena), la Administración Pública quedó prisionera de la Procuraduría y de la Contraloría internamente y de la Sala Constitucional y de la Defensoría de los Habitantes, externamente. Su discrecionalidad administrativa y política paso a ser un recuerdo nostálgico del pasado. ... Hoy día puede asegurarse, sin temor a equivocaciones, que la Contraloría coadministra y cogobierna con los órganos políticos y administrativos del Estado.”
Todo esto, paradójicamente, es lo que nos lleva a que, en el tema de comentario, sean el Tribunal Supremo de Elecciones, la Defensoría de los Habitantes y la Sala Constitucional, por ser controles externos no sujetos a procedimientos burocráticos y engorrosos, las que nos den una muestra de confianza en la institucionalidad del país.
El Tribunal, tutelando el principio “pro-participación” y utilizando una metodología interpretativa lógica, sistemática y finalista, superando la veneración del principio de legalidad, consideró:
“No obstante la razonabilidad e importancia de este régimen de exclusiones (no referéndum sobre materia tributaria), no resulta válido inferir que las restricciones al referéndum, por la materia, se deban interpretar de manera extensiva en perjuicio de la participación ciudadana en los asuntos de interés nacional, cuando precisamente la reforma (constitucional para introducir el referéndum y el plebiscito) consistía en ampliar dicha participación, en aras de propiciar procesos de profundización democrática.”
Con su Voto N° 790-E-2008 de 12 de abril de 2008, el Tribunal le da un mentís y una lección a la Procuraduría General de la República, quien, mediante opinión jurídica N° OJ-055-2006 de 24 de abril de 2006, con una mentalidad estatista, reguladora e interventora, veneradora perversamente, como ha sido su costumbre, del principio de legalidad, interpretó literalmente, que en materia de Tratados Comerciales no cabía el referéndum, por incorporar éstos algunas normas de carácter arancelario propias de la materia tributaria, aunque éstas fueran normas de excepción, cuando en realidad la naturaleza jurídica y la normativa del Tratado es comercial. O sea, en aplicación de la literalidad y en contra de la lógica, la excepción se convertía en norma.
Por su parte la Sala, mediante su voluminoso Voto N° 2008- 09469, de más de doscientos folios, del 3 de julio de 2008, da luz verde al referéndum, al considerar, por voto de mayoría, cinco a dos, que el instrumento denominado “Tratado de Libre Comercio con Estados Unidos, Centroamérica y República Dominicana” (T.L.C.), no presenta roces o vicios de constitucionalidad, por lo menos en todos los temas que le fueron consultados por la Defensoría de los Habitantes, quien en una actitud democrática y de servicio a la paz social abrió, legítimamente, el camino de la consulta. Evacuando también la Sala la consulta de los señores y señoras Diputados, que se adhirieron a la consulta de la Defensoría.
Esta enriquecedora sentencia, tanto en su voto de mayoría, como en el voto salvado, así como las notas de cada uno de los señores magistrados y la señora magistrada justificando por qué votaron de una u otra forma, marca la plataforma jurídico-constitucional desde donde deberá operar, en caso de aprobarse, toda la normativa del Tratado y su normativa conexa, en concordancia con el Ordenamiento Jurídico Constitucional del país.
Este Voto hace desaparecer los fantasmas que algunos dibujaban y nos enfrenta, al obligarnos a poner los pies sobre la tierra, a la realidad de los efectos, positivos o negativos, de lo que implica su aprobación. Efectos que de toda manera se dan, o deberán interpretarse, dentro del marco de lo que de por sí, desde años atrás, ya tenemos aprobado y ratificado, en materia de convenios internacionales.
Tal vez, lo más importante es la manifestación de que esos efectos deberán darse en armonía con los más altos valores constitucionales sobre los que se cimenta nuestro Estado Social y Democrático de Derecho, tales como: El respeto a la vida, la salud, la privacidad, la propiedad, la solidaridad y el ambiente.
Todas estas piezas jurídicas, en el futuro inmediato, serán de obligatorio análisis, porque ellas son parte de lo más valioso de este proceso histórico.
Lo relevante no será el triunfo del SI o del NO. Lo relevante, o el iceberg que se oculta debajo de este acontecimiento, es el reclamo y la consolidación de la participación ciudadana en la toma directa de decisiones, lo cual nos pone de frente, en el mediano plazo, la necesidad de enfrentar la convocatoria a una Asamblea Constituyente, que nos permita reestructurar nuestro Estado, respondiendo al clamor de los tiempos, más cuando, desde la crisis de los expresidentes, se nos notificó el colapso del Estado Presidencialista.
Debemos reconocer que la participación de la Defensoría de los Habitantes, la del Tribunal Supremo de Elecciones y la de la Sala Constitucional, han actuado y resuelto con talento, habilidad e inteligencia, además de contribuir con la paz social. Nos han devuelto la fe y la esperanza en la institucionalidad del país, a pesar de que algunos trasnochados llamen a irrespetar las decisiones tomadas y pretendan ver fantasmas donde no hay.
El resultado de la votación del 7 de octubre de 2008, que ojalá cuente con una participación ciudadana masiva, no determinará que hayan triunfadores o vencidos, así prospere la tesis del SI o la del NO, respectivamente.
No vale la pena que la sociedad quede polarizada por la toma de esta decisión. Por el contrario, debe de quedar más unida en pro de la participación ciudadana, presta a deshacer el nudo gordiano con el que una administración pública, anquilosada, entrabada y corrupta ha secuestrado a la sociedad civil.
Habrá un gran vencedor, el país y su democracia y una gran perdedora, la clase política autista. Este gran vencedor debe quedar más unido que nunca, para seguir caminado, aunque no haya camino, en concordia, libertad y conciencia.
Después del 7 de octubre de 2008, las iniciales T.L.C. , solo deben significar:
Ticos,
Libres,
Concientes y en Concordia
Por eso graduandos, la universidad siguiendo lo dicho por el Presiente del Tribunal Supremo de Elecciones, les indica, que en principio, la discusión de los abogados ya pasó, pues el panorama jurídico está claro y definido.
¡ No hay fantasmas, hay realidades. Estudien los votos!
Queda el análisis de la conveniencia estratégica, social, política y económica de la aprobación o rechazo del Tratado. Con él o sin él la vorágine de la globalización ya está aquí. Con él o sin él seguiremos caminado. Con camino o sin camino seguiremos caminando.
¡ Que Dios les ilumine para que puedan tomar la mejor decisión!
Graduandos, porque creemos que representan, por lo menos gran parte de lo dicho aquí, terminamos con las siguientes palabras del poeta nacional Jorge Debravo:
“¡ Hoy he encontrado a un hombre caminado ¡
... Su mirada tenía forma de corazón
y adentro de sus ojos se veía
un mundo
caminando.
Aunque parezca absurdo e increíble
Hoy he encontrado a un hombre caminado.
Sin mirar la distancia, caminando.
Sin pedir compañero, caminando.
Sin apoyarse en nadie, caminando.
Si que hubiese camino, caminando.”
Felicidades a ustedes y a sus familias.
Muchas gracias
|